Buenas tardes, hoy vamos a hablar sobre la Warfarina, un anticoagulante que mal administrado o sin tomar las precauciones adecuadas, pude desencadenar el efecto contrario: hemorragias.
Este medicamento, que
se usa normalmente para tratar o prevenir coágulos sanguíneos, puede aumentar
el riesgo de sangrado abundante.
Se puede recetar Warfarina a las personas con los siguientes problemas:
- Un coágulo sanguíneo en el corazón o cerca de él
- Un coágulo sanguíneo en los pulmones (embolia pulmonar)
- Un coágulo sanguíneo en otra parte del cuerpo (trombosis venosa)
- Arritmias
- Una válvula cardíaca mecánica artificial
- Sangrado intenso, que incluye sangrado menstrual más abundante del normal
- Orina de color rojo o marrón
- Heces oscuras o con sangre
- Dolores de cabeza o de estómago intensos
- Dolor, malestar o hinchazón de las articulaciones, especialmente después de una lesión
- Vómitos de sangre o un material que parece el sedimento del café
- Tos con sangre
- Moretones que se forman sin ninguna lesión que recuerdes
- Mareos o debilidad
- Cambios en la visión
- Lesión en la cabeza, incluso sin sangrado
Algunos estudios sugieren que el riesgo de sangrado suele ser mayor en los tres primeros meses de tratamiento con Warfarina. Los adultos mayores suelen tener un mayor riesgo de sangrado. Tomar otros medicamentos anticoagulantes también aumenta el riesgo.
Las afecciones médicas que aumentan el riesgo de sangrado incluyen:
- Presión arterial sin controlar
- Antecedentes de accidente cerebrovascular
- Úlceras de estómago, gastritis o enfermedad péptica
- Problemas renales
- Cáncer
- Alcoholismo
- Enfermedad hepática
- Mayor riesgo de caídas
- Protégete de las lesiones. Evita los deportes de contacto o las actividades con alto riesgo de lesiones en la cabeza. Usa un casco de bicicleta.
- Usa productos de higiene y de aseo personal más seguros. Un cepillo de dientes de cerdas suaves, hilo dental encerado y una afeitadora eléctrica pueden ayudar a prevenir el sangrado.
Ahora vamos a hablar de un tema del que mucha gente pensará que no tiene cabida en este artículo: la relación de este medicamento con la vitamina K.
La Warfarina funciona
interrumpiendo el papel de la vitamina K en una serie compleja de eventos
moleculares que causan la coagulación de la sangre, pero la vitamina K es
un nutriente esencial para la salud del corazón y los huesos.
Los alimentos ricos en
vitamina K son las verduras verdes, como la lechuga, la espinaca y el
brócoli. Si tomas Warfarina, es importante incluir una cantidad uniforme de vitamina K
en tu alimentación. Si consumes poca vitamina K en tu alimentación, una
subida repentina de esta vitamina puede aumentar el riesgo de sangrado.
Bibliografía:

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