Buenos días, hoy os vamos a hablar sobre el alprazolam o comúnmente conocido como Trankimazin, cuyo uso se ha incrementado estos últimos años.
El Trankimazin es una benzodiacepina (medicamento ansiolítico) cuyo principio activo es el alprazolam. Se utiliza en adultos para el tratamiento de los síntomas de ansiedad que son graves, incapacitantes o que causan gran angustia al paciente. Este medicamento es solo para uso a corto plazo. Tiene una acción inmediata, actúa de una manera muy rápida en el sistema nervioso central pero sus efectos son de corta duración. Más abajo hablaremos sobre el reparto de las dosis.
Aunque es un medicamento que necesita de prescripción médica no debe tomarlo si presenta:
- Alergia al alprazolam o a las benzodiacepinas
- Si padece dificultades respiratorias
- Si padece miastenia gravis que se caracteriza por debilidad muscular
- Si padece alteraciones graves del hígado
El tratamiento con benzodiacepinas puede causar dependencia y para tratar de reducir al máximo este riesgo hay una serie de recomendaciones y advertencias:
- Solo se tomará bajo prescripción médica, nunca por recomendación de terceros.
- No se puede aumentar la dosis ni prolongar el tratamiento, a no ser que esté indicado por su médico.
- Además, al cesar el tratamiento pueden aparecer los mismos síntomas por los que inició el mismo. A esto se le conoce como efecto rebote.
- Si se combina con medicamentos opioides puede provocar profunda sedación, depresión respiratoria, coma y muerte.
- No se debe combinar con drogas y alcohol.
Vamos a hablar sobre su uso en los diferentes pacientes:
Durante el embarazo, lactancia y periodo de fertilidad se desaconseja. Si por decisión del médico, se administra Trankimazin durante una fase tardía del embarazo o durante el parto, podrán aparecer efectos sobre el recién nacido tales como disminución de la temperatura corporal (hipotermia), disminución del tono muscular (hipotonía) y depresión respiratoria moderada. Los niños nacidos de madres que toman benzodiazepinas de forma crónica durante el último periodo del embarazo pueden desarrollar dependencia física, pudiendo desencadenarse un síndrome de abstinencia en el periodo postnatal.
Si tiene menos de 18 años debe saber que no se ha establecido la eficacia y seguridad del alprazolam. En pacientes mayores de 65 años puede afectar más ya que hay que tener en cuenta el riesgo de sedación y debilidad muscular que produce este medicamento potenciando la probabilidad de sufrir más caídas.
El Trankimazin puede alterar su capacidad para conducir o manejar maquinaria ya que produce somnolencia, disminuye su atención o su capacidad de reacción. La aparición de estos efectos es más probable al inicio del tratamiento o cuando se aumenta la dosis. No conduzca ni utilice máquinas si experimenta alguno de estos efectos. Estos efectos pueden potenciarse si simultáneamente se consume alcohol.
Referido al tratamiento (dosis y duración), hay una serie de información considerada de gran importancia:
- La dosis inicial es de 0,25 mg a 0,5 mg de alprazolam tres veces al día.
- La dosis habitual oscila entre 0,5 mg y un máximo de 4 mg al día repartidos en 2 o 3 tomas.
Si se olvida de una dosis no tome el doble en la siguiente. Además, solo si la dosis anterior era reciente puede tomarla inmediatamente sin tener que esperar a la siguiente.
Ante una sobredosis, es necesario saber reconocer los síntomas para poder pedir ayuda: somnolencia (adormecimiento), trastornos del habla (disartria), alteraciones de la coordinación, confusión, letargia (estado de somnolencia profunda y prolongada), disminución del tono muscular (hipotonía), descenso de la tensión arterial, depresión respiratoria, raramente coma y muy raramente muerte.
La duración máxima del tratamiento no debe ser superior a 2-4 semanas. No se recomienda el tratamiento a largo plazo. Nunca debe interrumpir el tratamiento de forma brusca ya que podrían aparecer los síntomas de retirada: dolor de cabeza, dolores musculares, ansiedad, tensión, intranquilidad, confusión, irritabilidad, estado general de disgusto (disforia), insomnio, intolerancia a la luz, a los sonidos y al contacto físico, hormigueos y calambres en las extremidades y en el abdomen, vómitos, sudoración, temblor, despersonalización, alucinaciones y convulsiones.
Su médico le indicará la duración del mismo dependiendo de la evolución de su enfermedad y le explicará cómo debe disminuir progresivamente la dosis hasta finalizar su tratamiento.
Como efectos secundarios podemos encontrar:
Efectos adversos muy frecuentes (pueden afectar a más de 1 de cada 10 personas):
- Depresión.
- Sedación, somnolencia, trastorno de la coordinación (ataxia), alteración de la memoria, dificultad para articular palabras (disartria), mareo, dolor de cabeza.
- Estreñimiento, boca seca.
- Fatiga, irritabilidad.
Efectos adversos frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 10 personas):
- Sensación de confusión, desorientación, alteración del deseo sexual (libido), ansiedad, dificultad para dormir (insomnio), nerviosismo.
- Coordinación anormal, alteración del equilibrio, dificultad para concentrarse, sueño excesivo (hipersomnia), estado de somnolencia profunda y prolongada (letargia), temblor.
- Náuseas, disminución del apetito
- Visión borrosa.
- Dermatitis.
- Disfunción sexual.
- Cambios de peso.

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